Cargando... (0%)

Dinaten 1: Producto natural para la hipertensión

13 mayo 2016

En la actualidad la hipertensión arterial constituye uno de los problemas de salud más prevalente en la sociedad. Consiste en el aumento de las cifras de presión sanguínea en las arterias, fácil de detectar, pero muchas veces, asintomática.

La hipertensión arterial es el aumento anormal de la presión con que la sangre circula por las arterias, lo que puede deteriorar de manera grave diversos órganos de nuestro cuerpo, como los riñones, corazón, ojos, etc., ocasionando, en los casos más graves, trombosis , hemorragias cerebrales, etc., y depende de diversos factores como la edad, el peso, el sexo, los malos hábitos alimentarios, el alcohol y el tabaco, el estrés, etc.

Cuando la tensión arterial está por encima de 14 la máxima (sistólica) y de 9 la mínima (diastólica), se considera hipertensión, si está por encima de 21/12 se produce una crisis hipertensiva. Hoy día se considera hipertensión si los niveles llegan a 16/9, aunque existen varios grados:
– Leve: cuando la mínima oscila entre 9 y 10,5.
– Moderada: entre 10,5 y 11,5.
– Grave: por encima de 11,5.

La hipertensión arterial se produce por dos mecanismos:
1. Por un exceso de líquido circulatorio para la capacidad del sistema.
2. Porque se haya reducido el diámetro de las arterias o perdido su elasticidad. Una contracción de los vasos produce una mayor dificultad al paso de la sangre.

Los tratamientos habituales sólo contemplan el aspecto mecánico intentando reducir el líquido circulante obligando al riñón a eliminar más líquidos, o incidiendo sobre la musculatura lisa de la pared de los vasos sanguíneos, forzando una relajación. Pero este planteamiento mecánico es limitado, pues a muchos más factores a considerar. En la regulación de la tensión arterial interviene directamente el sistema nervioso vegetativo Los factores que alteran la tensión son la edad debido al proceso de endurecimiento de la pared arterial. Los bebés suelen tener una tensión más baja que el 12/8 estándar, pero a partir de los 40 años la tensión máxima puede aumentar hasta cifras que a otra edad serían consideradas altas. Es por ello el criterio de que la tensión arterial máxima admitida es la cifra de la edad poniendo un 1 delante, a los 40 años es aceptable 14 de máxima, 15 a los 50, y así sucesivamente, aunque nunca debe rebasar los 17. Además de la edad , la tensión varía a lo largo del día, los niveles más bajos son a primeras horas de la mañana, va subiendo, se estabiliza por la tarde y empieza a descender después de la cena. También puede variar en función del estado anímico.

La hipertensión no es una enfermedad, sino la consecuencia o síntoma de otra patología, como la arterioesclerosis, nerviosismo, obesidad, etc., para mantener la tensión en los límites adecuados, nuestro organismo dispone de mecanismos reguladores, sobre todo a nivel hormonal, como las glándulas
suprarrenales que producen el cortisol, la angiotensina, etc.

CAUSAS DE LA HIPERTENSIÓN:

La hipertensión puede deberse a causas fisiológicas o a hábitos de vida poco saludables. En la mayoría de los casos no hay una causa conocida, en este caso hablamos de hipertensión primaria, esencial o idiopática, que supone más de un 80% de los casos. Puede deberse a factores hereditarios, constitucionales o a unos hábitos de vida incorrectos, como el sedentarismo, el tabaco, el alcohol, el estrés o una mala alimentación.

En los casos en los que hay una enfermedad previa, o sea, una causa conocida, hablamos de hipertensión secundaria y se da con una frecuencia del 10%, producida por:
– Alteraciones cardiovasculares como malformaciones vasculares o arterioesclerosis.
– Alteraciones tumorales del cerebro con afectación de los núcleos de la base y que son centros de regulación de la tensión
– Alteraciones hormonales que afectan a las suprarrenales o al tiroides. También la toma de anovulatorios.
– Alteraciones renales inflamatorias, como la glomerulonefritis, el lupus o la colagenosis. Los tumores renales alteran la regulación de líquidos en nuestro organismo , este aumento de líquido es la segunda causa de hipertensión.
– Otras causas son la predisposición hereditaria, , la obesidad, , el sexo, la elevada ingesta de sal, de alimentos ricos en grasas saturadas, el estrés, el estreñimiento, la toma de anticonceptivos, drogas, tabaco, alcohol, café, te.

RIESGOS DE LA HIPERTENSIÓN:

La hipertensión puede ocasionar importantes complicaciones, como son la insuficiencia renal, mayor incidencia de infartos e ictus, arterioesclerosis, retinopatías, hipertrofia y/o insuficiencia cardiaca, angina de pecho, infarto de miocardio, taquicardia, atrofia cerebral,embolia e isquemia cerebral, hemorragias nasales y problemas pulmonares.

DECÁLOGO PARA PREVENIR LA HIPERTENSIÓN:

1. Tomarse la tensión una vez al mes.
2. En caso de niveles altos, confirmar con mediciones semanales.
3. Someterse a control médico si se confirman valores altos.
4. No infravalorar síntomas relacionados, como dolor de cabeza, molestias
de visión, vértigo, pérdida de memoria y concentración mental.
5. Hacer ejercicio físico, es más importante la continuidad que la intensidad.
6. Evitar el tabaco, el alcohol, café, té, bebidas de cola y el estrés.
7. Controlar el nivel de colesterol y triglicéridos en sangre.
8. Reducir el consumo de sal y grasas saturadas (carne, huevos y productos lácteos).
9. Correcta ingesta de magnesio y potasio como suplemento alimentario.
10. ,Pensamos que los remedios naturales son eficaces para tratar la hipertensión arterial y no tienen los efectos secundarios de los medicamentos convencionales, por lo que recomendamos la toma de tres cápsulas diarias, una antes de cada comida, de DINATEN 1.

Composición: Exto.seco de Cola de caballo, Exto. seco de Tilo, Exto. seco de Mejorana, Exto. seco de Olivo, Exto. seco de Espino blanco, Exto. seco de Fumaria, Exto. seco de Muérdago y Exto. Seco de Ajo.

ACCIÓN DE LOS COMPONENTES:

AJO: El ajo se ha considerado a lo largo de la historia un excelente alimento para regular la hipertensión y el colesterol, por medio de los diversos componentes que se encuentran en este bulbo. Estos principios activos son la alucina, con acción hipotensora, la ajocisteína que es anticoagulante y el alilmercaptano, reductor del colesterol e hipotensor, entre otros. Mediante numerosos estudios realizados por fundaciones médicas y universidades se ha considerado la conveniencia de incluir el ajo en la dieta diaria para controlar la hipercolesterolemia y prevenir factores de riesgo cardiovascular.

Son muchos los trabajos realizados que demuestran las propiedades curativas del ajo, exponemos a continuación algunos de ellos. Díaz, M. Ricardo (2.010) realizó una investigación titulada “Propiedades
curativas del ajo”. Este estudio experimental se realizó en Bogotá, Colombia, tomando dos grupos al que a uno de ellos se le administró ajo, y al otro placebo, con el objeto de determinar la acción del ajo en la hipertensión arterial. Se observó que el grupo de control consiguió bajar y regular la tensión arterial entre el 10/12% y en el grupo placebo no se apreció variación significativa Otro estudio interesante es el realizado por Mesa, Juan en 2.009 “El ajo planta milagrosa por sus efectos curativos”. El objetivo principal del estudio era verificar los efectos del ajo en la recuperación de enfermedades cardiovasculares. El estudio evidencia que el ajo es un potente estabilizador de la presión sanguínea. Este estudio fué documental.

Otro aporte significativo es el trabajo de Aller R. Luis (2.008). “Los efectos del ajo sobre la disminución del riesgo cardiovascular”, realizado en la unidad de apoyo a la investigación del hospital universitario de Río de Janeiro, Brasil, un estudio de campo con el objetivo de analizar el perfil lipídico del endotelio vascular y la agregación plaquetario. Se demostró que el consumo regular de un diente de ajo, dos veces al día, durante 42 días, disminuye los niveles de colesterol total y triglicéridos. Dioscórides hace miles de años y las publicaciones médicas actuales se refieren constantemente a pruebas científicas que avalan la teoría de que el ajo purifica las arterias. En los años setenta, científicos de la universidad de Bengasi, Libia, demostraron con animales de laboratorio que el ajo evita la formación de placas ateromatosas en las arterias previniendo la arterioesclerosis y ayudando a reducir el colesterol LDL y aumentando el HDL. Se ha comprobado que la presión sistólica disminuye del 20 al 30% y la diastólica se reduce en un 20%.

El químico Eric Block, de la universidad de St. Albany, en Nueva York, descubrió en el ajo la misma eficacia que la aspirina para interferir en el proceso de coagulación de la sangre. El investigador indio Arum Bordia midió el ritmo de coagulación en muestras de sangre a las que agregó aceite de ajo, y constató que la coagulación se ralentizanba, incluso añadiendo este aceite cuando la sangre había comenzado a formar grumos, el proceso se revertía. Tiene, también, una acción antiateromatosa, por la que aumenta el calibre de las arterias, limpiándolas de depósitos de fibrina, plaquetas y grasas que producen rigidez de, la s paredes arteriales, previniendo la angina de pecho, la claudicación intermitente y la embolia.

OLIVO: Se utilizan las hojas del olivo común , y mejor el asilo estrado o acebuche, que entre otras muchas sustancias contienen un glucósidos iridoide, el Oleuropeósido, que le confiere propiedades vasodilatadoras, antiespasmódicas y antiarrítmicas cardiacas que se ven reforzadas por la acción de otros componentes, como la olivina, pigmentos flavónicos, etc. Tiene, además, una acción diurética. El extracto de hojas de olivo se han mostrado tan eficaces para en tratamiento de la hipertensión arterial como los medicamentos utilizados corrientemente, según un ensayo clínico patrocinado por Frutarom y Dexa Medica, publicado en Phytomedicine, demostró que un extracto de hojas de olivo (EFLA 943 por Frutarom, Suiza) resulta eficaz en el tratamiento de la tensión arterial alta. También se demostró que, a diferencia de las medicinas convencionales, el extracto de hojas de olivo redujo los niveles de triglicéridos en sangre. La investigación clínica se realizó a doble ciego, aleatorio y controlado de modo activo.

En un estudio realizado en 2.008, la suplementación de la diera con extracto de hojas de olivo durante ocho semanas produjo una caída significativa tanto en los niveles de presión arterial como de LDL (el llamado colesterol malo) en personas con hipertensión. Tiene también una acción vasodilatadora relajando la pared de las arterias produciendo una menor resistencia al flujo de sangre y, en consecuencia,
una disminución de la presión arterial. Además tiene propiedades diuréticas y antiarterioescleróticas, además de antiarrítmica cardíaca.

MUÉRDAGO: Es el Viscum álbum, planta semiparásita que crece sobre las ramas de diversos árboles, principalmente de hoja caduca. Se la reconoce una acción diurética e hipotensora. También mejora la calidad de vida de los pacientes sometidos a químico y radioterapia por aumentar la respuesta del sistema inmunológico y los niveles de endorfinas del plasma B. Se le reconoce una actividad hipotensora por acción sobre el centro vasomotor cerebral, y también diurética y sedante debido a los Viscoles A y B que contiene. Resulta útil para regular los niveles de colesterol y triglicéridos.

ESPINO BLANCO: Esta planta es conocida como “la planta del corazón” y tradicionalmente se utilizaba para favorecer la dilatación de los vasos sanguíneos, estimular las contracciones cardíacas y aumentar la energía. Regula y activa el corazón, reforzándolo y ralentizando sus contracciones, debido a su alto contenido en flavonoides (catequina, rutina, quercitina y vitexina). Es además vasodilatador de las coronarias, tiene efecto sedante del sistema nervioso central, regulando la ansiedad, y antiespasmódica, que lo hacen particularmente de interés en hipertensiones de causa nerviosa, angina de pecho, palpitaciones y como tratamiento preventivo de infarto de miocardio, arritmias e insuficiencias cardíacas. Su actividad es lenta, pero se prolonga en el tiempo, reduciendo la tensión arterial de manera constante, con la particularidad de que en caso de tensión baja, eleca a niveles normales la presión sanguínea.

Varios estudios realizados con animales reflejan el poder hipotérmico, es decir, baja la temperatura corporal, por lo que tiene una acción antipirética, y por su acción vasodilatadora mejora los casos de pérdida de memoria, sobre todo en personas de edad avanzada, ya que mejora el riego sanguíneo cerebral.

COLA DE CABALLO: Esta planta tiene varios compuestos químicos usados medicinalmente. Rica en minerales silicato dos (10%), potasio y calcio, con propiedades diuréticas. En la medicina popular gozaba, desde tiempos remotos, de gran prestigio, sobre todo por su poder hemostático y su eficacia en las afecciones de vejiga y riñones. Ayuda en los casos en que otros diuréticos no son eficaces, como en la hidrocardia, hidopesía pleural o en trastornos renales. La abundancia de sales silícicas contribuye al mantenimiento del colágeno, aumentando la elasticidad de las paredes arteriales, lo que le confiere la acción hipotensora. Tiene propiedades diuréticas, depurativas y, por su alto contenido en potasio, previene la hipertensión. Colabora en los. Casos en que la hipertensión está asociada a la retención de líquidos, con la particularidad de que compensa determinadas pérdidas de minerales que pudieran producirse debido al exceso de diuresis.

TILA: Se utiliza como relajante nervioso y muscular en los casos de hipertensión ocasionada por estrés. Los flavonoides que contiene le otorgan una acción ansolítica, sedante y diurética suave. A sus aceites esenciales es a los que debe sus propiedades sedantes y antiespasmódicas. También tiene acción reductora de la viscosidad de la sangre.

MEJORANA: Tiene acción sedante, espasmolítica e hipotensora y es un potentísimo antioxidante. Se utiliza mucho en cocina.

FUMARIA: El término Fumaria deriva del latín fumus (humo) posiblemente y según dijo Plinio el Viejo, debido a que su zumo provoca un lagrimeo intenso, como si se tratara de humo, así como su olor, que también se le parece Depurativa y laxante. Su acción diurética favorece en casos de hipertensión. Regula el exceso de colesterol, fluidificando la sangre, protege la acción renal afectada por la hipertensión y la función hepática.

DOSIS DIARIA RECOMENDADA: 3 cápsulas al día. Tomar una cápsula con agua antes del desayuno, comida y cena.