Cargando... (0%)

Coral marino y cartílago de tiburón

20 julio 2011

Hoy día las enfermedades degenerativas, como ataques cardíacos, cáncer, hipertensión arterial, diabetes, artritis, osteoporosis, Alzheimer, etc., son cada vez más frecuentes debido, en gran parte a nuestros hábitos de vida y a insuficiencias de vitaminas, minerales y exceso de oxidación en nuestro organismo debido a los radicales libres.

La contaminación ambiental, el uso de fertilizantes, pesticidas, colorantes, conservantes, saborizantes, la sobre explotación del suelo, etc., hace que se altere la cantidad de minerales y vitaminas que deberían contener los alimentos.

Un estudio publicado en “August Celebration” por Linda Grover, revelaba que en 1948 cada cien gramos de espinacas contenían 158 miligramos de hierro, en 1998 la cantidad de hierro contenida en la misma cantidad de espinaca era de 2.2 miligramos, 75 veces menos.

Pensar que obtenemos todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo de la dieta, es un sueño. Como la calidad de los nutrientes determina la eficacia del comportamiento orgánico en cuanto a renovación celular, inmunidad, envejecimiento prematuro, etc., actualmente se necesita complementar nuestra alimentación con suplementos dietéticos.

En el presente estudio nos referimos concretamente a complementos dietéticos específicos del funcionamiento osteo-articular, que cada vez afecta a un mayor número de población y en edades más tempranas.

Como complemento alimentario va a actuar en diversos tejidos y órganos de nuestro cuerpo, por lo que se pueden aplicar a prevenir y complementar la acción de tratamientos terapéuticos de otras enfermedades, como veremos en el desarrollo de cada uno de los complementos que recomendamos para artritis, artrosis, osteoporosis, menopausia, etc.

 

CARTÍLAGO DE TIBURÓN

El cartílago de tiburón presenta una potente acción analgésica o nociceptiva basada en su participación en la fase de liberación local de mediadores (histamina, serotonina, prostaglandinas y bradiquinina). Además posee un componente (U-995) que impide la formación de nuevos vasos sanguíneos, acción antiangiogénica, lo que es fundamental en el tratamiento de tumores al evitar el suministro de sangre a éstos, frenando el crecimiento de la masa tumoral. Tiene además una acción antimutagénica al limpiar las formas reactivas del oxígeno y proteger al DNA de sufrir lesiones.

Es también un agente antiinflamatorio que reduce el dolor en problemas de artritis, artrosis, etc. Su contenido en colágeno y glucosaminoglicanos lo convierten en un eficaz remedio en caso de dolores óseos, osteoporosis, problemas discales, movilidad articular, etc.

El Dr. I. William Lane afirma que las investigaciones realizadas durante nueve años confirman que el cartílago de tiburón inhibe el desarrollo de los tumores, además los estudios de laboratorio y clínicos demuestran que por la acción de la U-995 se pueden controlar los procesos degenerativos, o asociados al envejecimiento, que derivan de la angiogénesis, como la artritis y artrosis, arteritis, degeneración macular, retinopatía diabética, etc.

 

ANGIOGÉNESIS

La angiogénesis es la formación de nuevos vasos o el reemplazo de los lesionados en un tejido. El cartílago de tiburón es antiangiogénico. En 1983 los Drs. R. Langer y A. Lee, del Instituto Tecnológico de Massachussets, llegaron a la conclusión de que el cartílago de tiburón contiene una sustancia que inhibe fuertemente el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en los tumores sólidos. En 1990 el grupo del Dr. Langer publicó un trabajo sobre la identificación del Factor Inhibidor de la angiogénesis del cartílago (factor IDC). Este grupo purificó una proteína que inhibía la angiogénesis (in vivo) y la proliferación y migración de células endoteliales (in vitro). En el mismo año, el Dr. Oikawa y colaboradores, aislaban un factor inhibidor de la angiogénesis a partir del cartílago de tiburón.

En 1995, el Dr. J. Lott (Denton, USA) presentó en el primer congreso de medicinas alternativas y complementarias, un estudio desarrollados con ratones inmunocompetentes, a los que se les había implantado tumores, y en el que los análisis histológicos mostraban cambios importantes en los tumores trasplantados. En 1996 el Dr. McGuire y colaboradores de la Universidad de Nebraska, demuestran nuevamente, la actividad antiangigénica del cartílago de tiburón.

La Dra. Patricia Amon (Facultad de Medicina de Harvard), el Dr. Michael Klagsbrun (Hospital Pediátrico de Boston) y el Dr. Juda Folkman (Instituto Tecnológico de Massachussets, MIT), entre otros, se muestran seguros de que del estudio de la angiogénesis pueden surgir terapias para muchas enfermedades. La angiogénesis va asociada, normalmente, con funciones positivas del organismo, como la cicatrización de heridas y el desarrollo embrionario, pero hay enfermedades causadas o dependientes de la angiogénesis, por lo que se propone denominarlas enfermedades angiogénicas, como la psoriasis, la retinopatia diabética, el glaucoma neovascular, la osteoartritis, la artritis reumatoide y las inflamaciones son enfermedades asociadas a este proceso y que, por lo tanto, podrían controlarse mediante la angiogénesis, o sea, con el cartílago de tiburón.

 

ARTRITIS

La artritis reumatoide o crónica es una enfermedad inflamatoria que afecta principalmente a las articulaciones en forma de trastornos articulares, atrofia muscular y destrucción del hueso y cartílago. De gravedad variable, desde un malestar poco importante y ocasional, hasta un trastorno crónico que afecta a una o varias articulaciones, o una forma que ocasiona la invalidez total. Desconocida la causa de la artritis, sí se conoce que el desarrollo capilar anormal puede destruir el cartílago articular, por lo que parece haber en la raíz de la enfermedad, un proceso angiogénico crónico. Los estudios realizados con el cartílago de tiburón como tratamiento han dado muy buenos resultados.

La artritis reumatoide es un desorden autoinmune en el que participan los linfocitos T activados. El colágeno tipo II es la proteína mayoritaria que compone el cartílago articular de los vertebrados superiores, y se cree que es un autoantígeno potencial en esta enfermedad. El colágeno del cartílago de tiburón está constituido en sus dos terceras partes por colágeno tipo II. Tras la administración oral de este colágeno, se activan los supresores de los linfocitos en la mucosa intestinal para evitar una respuesta inmunitaria a este antígeno, por lo que la administración oral de cartílago de tiburón es un inmunosupresor selectivo de la artritis reumatoide. (Rejholec, 1.987, Rauis, 1.991, Greenberg, 1.994).

 

OSTEOARTRITIS O ARTROSIS

Enfermedad articular degenerativa que destruye el cartílago articular y afecta, sobre todo, a la zona lumbar, brazos, piernas, dedos, rodillas y hombros, en un proceso que llega a inmovilizar al paciente. Al menos en parte, la osteoartritis es consecuencia de una reacción del sistema inmunitario que puede provocar inflamación y dolor donde existe una excesiva tensión que fragmenta el cartílago. También puede comenzar por la degeneración y adelgazamiento del cartílago articular y la invasión del cartílago por capilares sanguíneos, de los que normalmente carece, produciendo su calcificación. La angiogénesis acelera el proceso, por lo que su inhibición puede detener la destrucción del cartílago. La gran cantidad de mucopolisacáridos, los sulfatos de condroitina A, C y D son tres de estos mucopolisacáridos, que contiene el cartílago de tiburón, tienen unas propiedades antiinflamatorias y analgésicas contrastadas (Greenberg, 1.994), junto con las proteínas antiangiogénicas, en una acción sínérgica, consiguen reducir el dolor en un 70% de los casos de osteoartritis y en un 60% en los de artritis, según estudios clínicos realizados durante los últimos años en personas y perros (para descartar el posible efecto placebo) en países como Estados Unidos, Bélgica, Alemania, México, etc.

 

ENTERITIS Y TRASTORNOS OCULARES

Se han realizado estudios en personas afectadas de enteritis regional (inflamación de la mucosa del intestino delgado) y de enteritis producida por Cándida albicans, observándose una rápida respuesta al tratamiento con cartílago de tiburón, que también se mostró eficaz en otros tipos de inflamaciones intestinales, recuperando, las personas tratadas, peso, energía y optimismo.

Los trastornos oculares caracterizados por la formación de nuevos vasos sanguíneos en la retina, y que pueden culminar en ceguera, como laretinopatía diabética, la degeneración macular o la oclusión venosa en la retina, están causadas por la angiogénesis. En condiciones normales existen mecanismos vasoconstrictores que actúan para prevenir la formación de neovasos, pero la enfermedad deprime estos mecanismos y aparece la vascularización.

En la retinopatía diabética se dilatan y rompen vasos retinianos dejando residuos que entorpecen la visión; se forman nuevos vasos que proliferan por la zona dañada reduciendo, aún más, la visión. La degeneración macular es el deterioro de la mácula lútea que comienza por una proliferación de vasos sanguíneos bajo la parte central de la retina, donde producen lesiones y cicatrices que conducen a la ceguera.

El glaucoma es el aumento de la presión intraocular, que se produce, entre otras causas, por la angiogénesis.

Así pues vemos que la acción del cartílago de tiburón puede actuar de forma preventiva o profiláctica, evitan la formación excesiva de vasos sanguíneos, en estas patologías.

 

PSORIASIS Y AFECCIONES DÉRMICAS

La psoriasis y otros trastornos de la piel pueden tener como factor importante un excesivo desarrollo de capilares subcutáneos, que produciría un engrosamiento anormal de la piel por encima de estos capilares, así como una disposición celular irregular y de las capas dérmicas, endodérmicas, etc., por lo que la acción antiangiogénica del cartílago de tiburón puede resultar positiva para aliviar estos procesos.

 

PRECAUCIONES:

No debe administrarse cartílago de tiburón a mujeres embarazadas, que necesitan formar nuevos vasos sanguíneos para alimentar al feto, a quien ha tenido una intervención quirúrgica importante o a los que siguen un programa de culturismo.

 

CALCIO DE CORAL MARINO

Existen unas 2.500 variedades distintas de Coral Marino en el mundo, dependiendo de la temperatura de las aguas y de los microorganismos de los que se alimentan el Coral Sango de la isla japonesa de Okinawa presenta una composición orgánica idéntica a la del esqueleto humano, incluyendo la hormona calcitonina lo que, a diferencia del calcio inorgánico y del sintético, le proporciona una mucho mejor absorción por nuestro organismo (85% frente al 5%) Y presencia en sangre casi inmediata, frente a las 20 horas que tardan los calcios inorgánicos y los sintéticos. Además del calcio, el Coral Marino contiene hasta 74 componentes: Magnesio, Cromo, Zinc, Selenio, Yodo, Bromo, Molibdeno, Cobre, Níquel, So dio, Potasio, Vanadio, Rubidio, Cesio (estos dos últimos empleados en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer), vitaminas D3, C, E, etc.

En 1.932 el Dr. Otto Warburg recibió el Nobel de Medicina por descubrir que el cáncer es anaeróbico, esto es que el cáncer se puede originar y desarrollar en zonas del organismo pobres en oxígeno. En medio ácido (pH menor de 7) el oxígeno se destruye induciendo la aparición del cáncer.

El organismo sano debe mantener un pH de 7.4, ligeramente alcalino. Nuestro cuerpo es alcalino por diseño y ácido por función. Mantener la basicidad es fundamental para la vitalidad y la salud. La alcalinidad es anabólica y la acidez catabólica. Cuando en la dieta hay un déficit de minerales, para mantener el pH de la sangre en 7.4, se remueven de otras zonas del organismo, convirtiendo estos órganos y tejidos en ácidos, es decir, en anaeróbicos, propiciando no sólo el cáncer, sino otras enfermedades degenerativas como artrosis, artritis, diabetes, lupus, etc.

Ningún otro mineral es capaz de desempeñar tantas funciones biológicas como el calcio, actúa sobre el miocardio y los demás músculos excitando su respuesta, duplica el ADN y alcaliniza el medio. El calcio es para el ácido como el agua para el fuego. Cuanto más calcio, más oxígeno y, en consecuencia, menor riesgo de cáncer y otras enfermedades degenerativas.

Podemos resumir las ventajas del Calcio de Coral Marino en los siguientes puntos:

  • Estudios científicos han demostrado una absorción muy superior del Calcio de Coral por el organismo que del proveniente de otras fuentes.
  • Actúa a nivel iónico manteniendo el equilibrio electrolítico del organismo.
  • Ayuda a la oxigenación y alcalinización del cuerpo manteniendo un pH básico, lo que beneficia el buen funcionamiento de órganos, tejidos, glándulas, etc., o sea la salud.
  • Es un agente antioxidante, que neutraliza radicales libres y retrasa el envejecimiento.
  • Evita la osteoporosis.
  • Previene y revierte enfermedades degenerativas por su gran aporte de minerales y vitaminas de Origen orgánico.
  • Contiene calcitonina para su fijación en el organismo.

 

Si a las propiedades de los anteriores añadimos las de la vitamina C, que interviene en la formación y estructuración del colágeno, e incrementa la respuesta inmunológica ante las infecciones, estimulando la formación de inmunoglobulinas, así como la histamina, y las del sauce que, debido a su contenido en salicina, ofrece unas marcadas propiedades antitérmicas, espasmolíticas, analgésicas, antiinflamatorias, antirreumáticas y ligeramente sedantes, podemos deducir las aplicaciones más importantes para este conjunto de sustancias.

La acción concertada y conjunta de estos componentes nos permite la utilización de menores cantidades de administración, al sinergizarse y complementarse entre ellas, potenciando las acciones de cada una y actuando sobre cada uno de los factores que originan y desencadenan la sintomatología, por lo que se multiplica la respuesta del organismo, obteniéndose mejores resultados a los conseguidos con la administración por separado.

Producto recomendado CORALCART.

CoralCart